La vriesea, encanto minimalista
¿Tu casa es un ejemplo de modernidad? Entonces la vriesea será para ti una amiga incondicional. En cualquier rincón luminoso del interior de tu casa cumplirá una función ornamental, acorde con una personalidad vanguardista de tendencias minimalistas. Es muy práctica, ya que no necesita muchos cuidados. Eso sí, nos lo agradecerá si mantenemos en su estancia un ambiente húmedo y cálido, por lo que tendremos que tener especial cuidado en invierno, ya que los nuevos sistemas de calefacción resecan mucho el aire.
Origen selvático, apariencia exótica
La
vriesea pertenece a la familia de las bromeliáceas, plantas
que tienen su origen en las selvas de América Central y del
Sur, por lo tanto necesitarán temperaturas cálidas y una humedad
constante.
Al igual que el resto de bromelias,
las hojas de la vriesea nacen en forma de roseta. Esta singularidad le
sirve para canalizar el agua de lluvia y llevarla hasta su
centro, para que permanezca almacenada y pueda recurrir a ella cuando lo
necesite. De la roseta emerge una espiga que, normalmente, será de color rojo o
amarillo, en ambos casos, muy intenso, y de sus brácteas
nacerán unas pequeñas flores de color amarillo o verde.
La vriesea será feliz si le proporcionamos un suelo ácido, y estará esplendorosa si éste se compone de tierra de jardín, turba y arena. En la época de floración necesita un compost aireado y húmedo, pero no excesivamente, ya que las raíces corren el riesgo de pudrirse.



