Tareas de agosto para tus plantas - césped y plantas de cubeta
Cuidado del césped
En caso de buen tiempo permanente, riega con
regularidad. Es mejor hacerlo una vez por semana durante algunas horas que unos
minutos cada día. Durante este mes también tendremos que cortar la hierba de vez
en cuando. En el caso de un sol persistente, la siega no será muy corta, ya que
podría amarillear y quemarse rápidamente.
Para obtener un resultado más bonito, proporciona fertilizante al césped una vez al mes. Elige un día algo sombrío para abonar, con el fin de evitar la aparición de manchas amarillas. Antes de salir de vacaciones, déjalo bastante corto, aunque sin segar más de 2/3 de la longitud de la hierba porque se puede quemar. Asimismo, riégalo de manera que el suelo se humedezca hasta una profundidad de 10 cm. aproximadamente.
Plantas de cubeta
Cuando compres nuevas plantas de cubeta, piensa en aquellas que
te hacen recordar las vacaciones: el olivo enano, la higuera enana, el plátano y
el palmito. Riega cada día todas las especies en macetas y, en el caso de que
haga mucho calor, suministra agua por la mañana y por la noche.
Una excepción a esta regla son los tiestos con plantas crasas (suculentos) como la siempreviva mayor y variedades subtropicales como la falsa palmera (Yucca) y el palmito (Chamaérops); éstas pueden estar tranquilamente un día sin agua.
No
te olvides de regar también las cestas
colgantes. ¡Éstas se secan aún más rápidamente! Siempre y cuando no haya
plantas florecientes que crezcan por los laterales, es buena idea sumergirlas
cada dos días en un cubo grande o una cubeta de material sintético, para un
refrescante baño. Dado que las cestas están colgadas, la evaporación es grande,
por lo que necesitan más agua que los ejemplares que están en el suelo. Utiliza
en lo posible agua de lluvia, o en todo caso, calentada por el sol. Los
vegetales se llevarían un buen susto si les echaras agua helada directamente del
grifo.
Una vez a la semana incorpora fertilizante líquido a las macetas y jardineras, o esparce un poco de abono en la tierra. Para las cestas colgantes, también recurriremos a nutrientes disueltos en agua, suministrados una vez a la semana. Las anuales crecen muy rápido, por tanto, necesitan muchos alimentos.



