Tareas de agosto para tus plantas
En este mes tan veraniego el jardín vuelve a ser una auténtica fiesta de colores y fragancias. Ahora podemos disfrutar de nuestro rincón verde o del balcón como una sala de estar adicional. Así, nos deleitaremos plenamente con las calurosas noches veraniegas y el sol. Y si algún día hiciera peor tiempo, entonces siempre disponemos de tareas fáciles que hacer para que el jardín o la terraza prosperen con más abundancia y estén bonitos durante más tiempo.
Cómo regar en verano
En este caluroso mes sin
mucha lluvia, regar con regularidad es un requisito indispensable para
obtener un crecimiento y una floración abundantes. No dejes nunca que el suelo
se seque del todo. Las gotas de agua funcionan como una lupa, por lo que
provocan quemaduras en el césped, pero sobre todo en flores y hojas. Aparte de
eso, durante el mediodía la evaporación es muy intensa, una razón más para no
rociar durante estas horas. El mejor momento es temprano por la mañana o al
final de la tarde.
También regando por la mañana limitamos la posibilidad de que aparezcan el mildíu y la enfermedad del marchitamiento en las variedades de clemátide. Es preferible suministrar el agua durante un largo periodo de tiempo dos veces a la semana que hacerlo diariamente durante un par de minutos. Cuando se riega poco tiempo y, por tanto, superficialmente, el agua apenas penetra en el suelo y casi no alcanza las raíces.
Otras tareas básicas
Sin
duda, es esencial retirar las malas hierbas en el
jardín, pero también en las sendas y la terraza. Cortaremos lo antes posible las
flores marchitas de las vivaces,
así tendrán la mayor probabilidad de disfrutar de una segunda floración.
Quita también las rosas mustias, pues la formación de semillas (escaramujos) desgasta la planta. Mima los rosales con un poco de abono específico, así recuperarán fuerzas con mayor rapidez. Sólo cuando hayan terminado de aparecer las últimas rosas, podrás cortar el racimo hasta una hoja de cinco folíolos bien desarrollada.
No olvides atar a tiempo las plantas de crecimiento alto.
Un chaparrón o una ráfaga de viento
inesperados pueden tirarlas en un abrir y cerrar de ojos. Cuando vayas a
sujetarlas, recuerda que las dalias, los gladiolos y las cañas indias crecen en
esta época con mucha rapidez. Resulta práctico hacer uso de soportes
regulables.
Asimismo, pondremos una capa de acolchado alrededor del pie de rododendros y azaleas. Ambos arbustos tienen raíces superficiales, por lo que se pueden secar con el calor. Si resulta que algunas plantas florecientes tienen un color diferente del que habías esperado, y quieres trasplantarlas en el otoño, entonces podemos atar en el tallo un hilo del color de las flores; y es que una vez que el ejemplar se haya marchitado, ya no habrá manera de reconocer el color que tenía. Así puedes elaborar fácilmente nuevas composiciones de color.



