Plantar bulbos de manera natural
Es más que probable que ya conozcas esos preciosos jardines que dan la impresión de que la Madre Naturaleza hubiera tirado por el camino del medio entre cultivo y naturaleza. El secreto para conseguir estos conjuntos armoniosos y, a la vez, rústicos, está en la manera de plantar. Con bulbos también es posible obtener este efecto natural. Sólo tienes que seguir estos pequeños consejos.
En primer lugar, has de cavar el trozo de suelo donde quieres cultivar, para que la tierra esté bien suelta. A continuación, coge un puñado de bulbos y espárcelos con cuidado sobre el suelo: en efecto, se planta aleatoriamente, en el mismo lugar donde hayan ido a parar. A veces caen varios muy cerca unos del otros. En ese caso, es recomendable plantarlos un poquito más separados, pero tampoco demasiado para mantener así la distribución natural.
Asimismo, también es buena idea crear grupos de forma alargada. Esto aumenta el efecto paradójico de caprichoso y equilibrado. Aplicando una especie de plantación en pisos, como se suele hacer en cubetas y macetas, se obtiene un curso natural de flores consecutivas en una superficie relativamente pequeña, pero con un aspecto natural.
Plantar de un modo ordenado
Este otro sistema de cultivo se aplica desde
muy antiguo. Aquí no se trata de una transición paulatina en que se esparcen los
bulbos caprichosamente. Después de remover la tierra, se coloca una fila
de bulbos, tal y como nosotros queramos. Tendremos en cuenta la
distancia de plantación prescrita en la etiqueta. El círculo, óvalo u otra forma
se llena ahora con bulbos.
Todos los bulbos se colocarán a la misma distancia uno de otro. Cuando se hayan distribuido, podemos plantarlos uno por uno con un práctico plantador automático, con la mano o con una pala pequeña. El cultivo de modo ordenado tiene como ventaja que se pueden poner más bulbos en la misma superficie, y que, por tanto, el jardín estará todavía más lleno de colores.
Elección de los colores
Los colores suaves,
como el amarillo claro, el rosa y el violeta, son muy aptos
para la plantación de modo natural, mientras que los
intensos colores primarios lucen mejor en la plantación de
modo ordenado. El cultivo ordenado queda mejor en jardines más
cultivados y clásicos, mientras que la plantación natural se aplica cada vez más
en los jardines menos formales.



