Peonia, una flor asiática (III)
Otros usos
Además de la decoración y del uso puramente estético, la peonia lleva desde hace mucho tiempo formando parte de investigaciones médicas. La herencia de la medicina china llega a occidente y son numerosos los laboratorios que experimentan con las diferentes cualidades de esta flor. Entre sus propiedades se cuentan las de antitusivo, sedante, antiepiléptico, antigotoso, laxo-purgante, emético y antiespasmódico.
También fue utilizada como droga en tiempos antiguos, aprovechándose desde las raíces hasta las semillas y, por supuesto, la flor, resultando sus pétalos muy recurrentes en la elaboración de infusiones. Evidentemente, no debemos considerar a la peonia como una panacea puesto que sus acciones en el organismo no han sido del todo desarrolladas y se sospecha de elementos tóxicos que pueden desembocar en vómitos, diarrea e incluso cólicos cuando la posología es oral. Ahora bien, existen preparados naturales en forma de gel a nivel tópico que pueden reducir las varices, cicatrizar las heridas y aliviar las piernas cansadas.



