Monarda o bergamota (Continuación)
Floración rica y prolongada
La bergamota es apta por excelencia para el
arriate estival y el jardín de flores para
cortar, pero lucirá también espectacular en espacios verdes más
naturales. Su altura varía de 70 a 180 cm. Su floración, en julio y agosto, es
rica y prolongada en los colores blanco, violeta, lila, rosa, rojo, púrpura y
morado.
La inflorescencia consiste en un verticilo de pequeños cálices, del cual aparecen cada vez nuevas flores labiadas de abajo a arriba. Las brácteas debajo de la inflorescencia contribuyen en gran medida a la belleza de la planta.
Atrévete a dar juego a la monarda, mezclándola con otros colores en el arriate. Escoge, por ejemplo, fusiones en blanco, rosa y púrpura pasando a rojo muy oscuro. Algunas plantas vivaces que combinan muy bien con la bergamota son, entre otras: Achillea, Agastache, Lavatera, Lobelia, Nepeta (hierba gatera), Origanum (mejorana), Salvia, Sidalcea, Thalictrum (ruda pratense) y Veronica (verónica).
División de matas
Para una buena floración es aconsejable
arrancar las plantas cada dos o tres años, quitar el corazón viejo y plantar de
nuevo las partes exteriores de la mata. El desarraigo de la planta no causará
dificultades porque la monarda echa sus raíces
superficialmente. La bergamota es resistente a las heladas, prospera
tanto al sol como a media sombra y se puede plantar y trasplantar durante casi
todo el año, aunque después de septiembre no es recomendable.
Necesita un suelo de jardín permeable y rico en humus; la monarda fallará en tierra arcillosa pesada y sin labrar. Es una planta fuerte que no exige cuidados, siempre y cuando no esté seca, así que recuerda que has de regar regularmente.

Así se le suele llamar también a la bergamota.
Y no es de extrañar si consideramos que la monarda es originaria de los Estados
Unidos, donde gozaba de gran prestigio entre los indios. Los Oswego, en los
alrededores de Nueva York, hacían infusiones con sus hojas, una
costumbre que adoptaron también los colonos.
Participó durante el mes de noviembre de 2004 en el
programa de control de flora invasora en el Parque Natural Bahía de
Cádiz. El propósito es la desaparición de dos tipos de plantas
invasoras oriundas de África que suponen un peligro para la flora de la zona.
Este plan se prevé que dure tres años para que su resultado sea óptimo.
El Jardín destaca por sus programas de
conservación, educación e investigación científica sin fines lucrativos
cuyo objetivo es investigar, difundir y documentar las actividades que
favorezcan el desarrollo del conocimiento de las plantas y la naturaleza.
Este inicial Jardín nos dejó un legado de casi
1.000 árboles que, actualmente, se ha superado por la incorporación de nuevas
especies. La finalidad es aumentar la colección botánica y se
está consiguiendo. La prueba está en que hace 10 años contaba con 100 especies
en las que se incluían árboles,
El clima es decisivo en la región
gaditana; en palabras de Iñigo Sánchez, "el verano es limitante, pero el dosel
de árboles permite el desarrollo de plantas debajo, si cuentan con un buen
sistema de riego. Obviamente las especies centroeuropeas no van bien aquí, pero
por el contrario, las suaves temperaturas permiten el cultivo de muchas especies
subtropicales".
Este otro sistema de cultivo se aplica desde
muy antiguo. Aquí no se trata de una transición paulatina en que se esparcen los
bulbos caprichosamente. Después de remover la tierra, se coloca una fila
de bulbos, tal y como nosotros queramos. Tendremos en cuenta la
distancia de plantación prescrita en la etiqueta. El círculo, óvalo u otra forma
se llena ahora con bulbos.
Existe confusión en cuanto al origen de su
nombre. Podría venir de chino yah-chio, que significa pié de pato, por
la forma de sus hojas. Esta acepción pasaría después al japonés ginkgo.
Otra teoría apunta a que proviene de Yin Kho, que significa
"albaricoque de oro" y que podría deberse a la forma y color de sus frutos.
Esteban Boutelou fue el Jardinero Mayor encargado de diseñar las zonas
verdes, en parte imitando al modelo de los jardines de Versalles. Los jardines
están dedicados a Diana, diosa romana de la caza y la luna, Artemisa para los
griegos, al igual que Versalles está consagrado al dios sol Apolo. Además de
árboles, flores y setos, el conjunto se complementa con 26 fuentes monumentales,
con esculturas mitológicas y bellos juegos de agua.
Situada a 11 kilómetros de Segovia y a una hora de Madrid, podemos
acceder a la zona desde el Puerto de Navacerrada por la carretera de La Coruña y
desviarnos por la 601 en Villalba. Desde el Puerto de Navacerrada bajamos el
Puerto de las Siete Revueltas, pasamos por la Boca del Asno, los Asientos y
llegamos a Valsaín donde, a continuación, a tres kilómetros, encontramos la
Granja.
Las compañías de autobuses La Sepulvedana y La Rápida
tienen transporte regular desde Madrid (Príncipe Pío, Méndez Álvaro, Moncloa) a
La Granja de San Ildefonso directamente, o bien a Segovia, desde donde se pueden
coger también autobuses a los Jardines.


