Enferemedades comunes del gladiolo
Enfermedades y plagas
La plaga más común que afecta al gladiolo es la 'Trips'. Se trata de un
insecto chupador que pica las hojas y las flores donde provoca la decoloración.
Se puede controlar mediante el tratamiento de los cormos a base de Lindano cinco
semanas antes de la plantación y pulverizaciones preventivas con aceites
minerales y utilización de redes protectoras no tejidas.
Además, el gladiolo puede sufrir diversas
enfermedades. Una de las más comunes es la Fusariosis, que afecta tanto a las
hojas, que se amarillean, como a las flores, que ven reducido su número, y al
cormo, donde da lugar a una podredumbre seca de la base o del corazón e incluso
a la momificación al final del almacenamiento.
Esta enfermedad se puede prevenir mediante la rotación de cultivos durante cinco años o más, encalando los suelos, usando fertilizantes a base de nitratos, y mediante tratamientos con productos presentados como polvos de Tiram, etc.
Otras enfermedades que afectan al gladiolo son la Estromatiniosis, Botritis, Roya Transversa, o enfermedades relacionadas con virus, como el virus del mosaico de la judía amarilla o el virus del mosaico del pepino.

Los gladiolos pertenecen a la familia Iridaceae, siendo plantas
herbáceas que se desarrollan a partir de un tallo subterráneo llamado cormo.
La temperatura ideal del suelo para que esta planta crezca es de 10 a
12 grados centígrados, aunque son capaces de sobrevivir en buenas condiciones si
la temperatura del suelo no supera los 30ºC. Temperaturas superiores a ésta son
perjudiciales para el desarrollo de la planta.
En caso de que se vaya a cultivar la planta del gladiolo en
invernadero, hay que tener en cuenta que con falta de luminosidad las plantas se
quedan ciegas y no florecen, por lo que habría que aportar luz artificial al
invernadero.
Requiere un ambiente cálido y no
sobrevive a temperaturas inferiores a los 10 ºC. Aunque se puede cultivar tanto
en interior como en exterior, si lo hacemos al
aire libre debemos tomar algunas precauciones cuando se acerque el invierno: hay
que protegerla de las heladas y resguardarla del viento que puede afectar al
follaje.
Con respecto al
La vriesea se caracteriza por su
sensibilidad a plagas de 
La manera y cantidad de agua que
proporcionemos al syngonio será determinante para su futuro desarrollo:
El syngonio posee unas hojas de tamaño mediano,
muy abundantes un de color muy vivo. Se suele cultivar entutorada o como planta
colgante. En su follaje reside su belleza, y aquellos que la conocen la adoran.
No así por sus flores, que tardarán años en nacer y que no son demasiado
atractivas.


