Hedera, más consejos y lista de enfermedades
Mejorando su aspecto físico
Esta especie tiene un crecimiento
bastante libre. Para adecuar su forma a nuestro gusto personal, la podaremos una
o dos veces al año, así conseguiremos, además, mantener los tallos fuertes y que
la planta sea más compacta y densa. La estación más adecuada para hacerlo será a
finales de verano o aprovechando el cambio de maceta.
Este acto se realizará durante la primavera, siempre y cuando la hedera tenga más de dos años. Lo ideal es que llegado el momento pasemos nuestra planta a una maceta mayor, aunque si las dimensiones de ésta no nos lo permiten, será suficiente con sustituir 2 cm. de tierra superficial por sustrato fresco.
Será bueno que la abonemos cada 15 días durante los meses de primavera y verano, con un fertilizante disuelto en el agua de riego.
Las plantas también se ponen enfermas
Aunque esta especie se mantiene sana
fácilmente, puede sufrir algunos trastornos a los que debemos
prestar atención:
- Si sus hojas se presentan pálidas en verano, puede deberse a la exposición directa de los rayos del sol. Para solucionarlo lo mejor es cambiarlas de sitio.
- Cuando se presentan secas y arrugadas es por el exceso de calor y sequedad. En este caso, deberemos llevarla a una habitación fresca y aumentar su humedad.
- Si el jaspeado de sus hojas se vuelve totalmente verde, será debido a la falta de luz o el exceso de abono.
- Un gran aporte de agua puede hacer que las hojas se pongan negras, en este caso hay que dejar que la tierra se seque entre los distintos riegos.
Algunas enfermedades:
- La Xanthomonas hederae es una bacteria que se presenta principalmente bajo dos formas; con manchas en las hojas, y con depresiones en el tallo.
- Esta enfermedad, que puede ir acompañada o seguida de hongos que producen manchas en las hojas, es conocida como Antracnosis. En caso de que nuestra planta la padezca, evitaremos mojar el follaje.
- La negrilla es un hongo de color negro que se asienta sobre la melaza que excretan las cochinillas y los pulgones. Si eliminamos estos dos parásitos, no aparecerá.
Las plagas más comunes son:
- Pulgones: deforman los brotes nuevos y quedan brillantes por el líquido azucarado que producen los insectos. Las pulverizaciones con agua jabonosa serán eficaces como ahuyentador.
- Araña roja: se manifiesta en hojas amarillentas que tienen finos hilos a modo de telaraña por la cara de atrás. Será bueno aplicar acaricida cada 15 días hasta que esté limpia.
- Cochinillas: chupan la savia de las hojas haciendo que se decoloren, se deformen y amarilleen, provocando su posterior caída.
- Trips: pequeños insectos que producen con su picadura la aparición de manchas plateadas en las hojas.
Otros usos de la
hedera
Se le han atribuido propiedades
medicinales, y muchos centros de belleza utilizan sus extractos en la
elaboración de cremas para reducir la celulitis. Tiene un probado efecto
antitusígeno y expectorante, aunque su alta
toxicidad hace de ella un remedio peligroso.
Por vía externa, la decocción de sus hojas sirve para aliviar dolores reumáticos o neurálgicos, con efecto analgésico. Tiene propiedades antiespasmódicas, sobre todo a nivel bronquial, vasoconstrictoras, anticoagulantes, expectorantes y antibióticas.
Si sigues estos consejos y prestas atenciones a las modificaciones de tu planta, podrás conservar la hedera durante muchos años.



