La espinaca, vitaminas y minerales en el huerto
En la dieta diaria está indicado el consumo de hortalizas y verduras y, entre ellas, las espinacas son de las más versátiles. Con un gran aporte de minerales y vitaminas, se incluyen en multitud de recetas, que nos resultarán mucho más sabrosas si este ingrediente proviene de nuestro propio huerto. De cultivo anual, no requieren excesivos cuidados para disfrutar de todas sus propiedades.
El origen de la espinaca lo encontramos en Oriente, probablemente en Persia. Alrededor del siglo XI se introdujo en España, desde donde se extendió por toda Europa y, más adelante, por el continente americano.
Numerosas variedades
En el mercado encontramos una inmensa variedad de este vegetal. Se suelen clasificar siguiendo dos criterios:
* Según la época de recolección encontramos variedades de verano y de invierno. Las semillas de las primeras se siembran desde final del invierno hasta mediados de la primavera y la recolección se efectuará desde la primavera hasta el comienzo del otoño. La siembra de la espinaca de invierno, que es la que normalmente se encuentra en el mercado, se efectúa durante el verano, y la recogida se lleva a cabo desde otoño a primavera.
* Según la forma de la hoja, pueden ser rizadas o lisas: las primeras solemos encontrarlas como producto fresco, mientras que las segundas, suelen comercializarse en conserva o congeladas.



