El boj
El boj es una planta muy fácil de cultivar que no exige mucho del tipo de suelo o del lugar de emplazamiento. No importa si está al sol o a la sombra, aunque cabe mencionar que las hojitas obtendrán un color algo más oscuro si reciben menos luz. Lo único que pide este arbusto es un terreno suelto y rico en cal.
Cómo plantarlo
Es tan fácil como poner el cepellón en
un cubo de agua durante una hora. Mulliremos bien la tierra y añadiremos cal,
sobre todo en el caso de un suelo ácido. Mezclaremos un poco de harina de huesos
con la tierra y haremos un amplio hoyo de plantación para poder extender bien el
cepellón con las raíces.
A continuación, se introduce el ejemplar en el agujero y se aprieta bien la tierra con el pie, ya que, de lo contrario, las raíces de la planta no entrarían en contacto con el suelo y su crecimiento sería mucho más lento.
Creación de setos
Si quieres utilizar el boj para modelar setos, lo
primero que se necesita son seis o siete ejemplares por metro, colocándolos a
distancias iguales unos de otros. Para obtener un bonito macizo recto, resulta
práctico trazar las líneas con hilos tensores entre unos palitos.
Si hemos decidido crear un modelo simétrico de arcos, haremos entonces un patrón de madera o cartón grueso previamente, y plantaremos los pequeños arbustos a lo largo del mismo. Nos fijaremos en que quede bien en las esquinas; si fuera necesario, haremos alguna trampa con la distancia de plantación, de modo que haya un ejemplar en cada esquina.
Ofrecerá un efecto más bonito si utilizamos boj del mismo tipo para los trozos más largos, rectos o torcidos. Puede ser sorprendente plantar una variedad o forma diferente en las esquinas. Nada más terminar el cultivo, debemos regar abundantemente y con regularidad en las primeras semanas.



