El desarrollo de un bosque tropical
Los bosques tropicales son uno de los ecosistemas más complejos que existen, de ahí que reproducir en el jardín las mismas condiciones que se dan en estos lugares sea una tarea difícil, aunque no imposible. Los trópicos se caracterizan por tener ambientes muy húmedos que se derivan de las fuertes precipitaciones y del calor sofocante. Estos entornos naturales están formados por un dosel de ramas entrelazadas donde emergen árboles altos que buscan los rayos del sol.

La humedad es la clave para mantener en perfectas condiciones un jardín tropical, por eso, a no ser que el clima sea húmedo y caluroso, será muy difícil configurar este tipo de jardín en el exterior. A menudo se recurre a invernaderos para poder reproducir las condiciones de los climas tropicales: es el caso, por ejemplo, del bello jardín tropical que acoge la madrileña estación de Atocha.
Aunque en los climas tropicales las precipitaciones son estacionales, apenas hay sensación de sequedad. Por eso, estos jardines requieren agua de manera abundante, sin llegar a encharcar la tierra. Para favorecer la transpiración es importante que el agua rocíe las plantas y sus hojas.



