Céspedes resistentes a la sequía
Cuando hablamos de jardines, todos asociamos esta idea a un lugar verde y con flores que nos alegra y relaja el espíritu. De hecho, está comprobado que el color más relajante es el verde, de ahí que sea utilizado en quirófanos, recomendado por neurólogos y clínicas de relajación. Inevitable también al hablar del color verde refiriéndonos a un jardín, es hablar del césped, que dentro de un jardín siempre le da un toque de vida espectacular.
Actualmente, las sequías, la escasez de aguas y las altas temperaturas provocadas por el cambio climático han obligado a abrir nuevas alternativas a los céspedes y praderas: es el caso de las gravillas, cortezas, plantas cobertoras... Aún así, con todos estos "inconvenientes" no hay por qué renunciar al césped, ni siquiera reducirlo, siempre que conozcamos bien sus tipos y necesidades hídricas. Eligiendo bien la variedad no notaremos un gran consumo de agua.
La familia de las gramíneas, que es una de las más importantes dentro del mundo vegetal, es la que proporciona la mayoría de las especies que se utilizan para la implantación de praderas de césped. Esta familia comprende unos 600 géneros y unas 5.000 especies distribuidas por todo el mundo. De todas ellas, sólo unas 20 han sido utilizadas para el césped. Los géneros más relevantes son Agrostis, Cynodon, Festucas, Lolium, Poa y Zoysia.
Dentro de cada género hay muchas variedades; así, dentro del género Cynodon, podemos encontrar el Cynodon dactylon, Cynodon transvalensis, Cynodon magennisii, Cynodon incompletus... Analizando este género en cuestión vemos que en la Península Ibérica sólo se ha utilizado el Cynodon dactylon.
Lolium Perenne
Si bien el resto es mucho más resistente a la sequía, en España no ha sido comercializado hasta ahora. Actualmente se importan dichas semillas de Oregón, Arizona o Texas, lugares donde la sequía es extrema, dando resultados extraordinarios. Es el caso de Viveros Aranjuez, empresa que comercializa tanto para particulares, zonas deportivas o campos de golf.



